27 mayo recuerdos, homenajes y agradecimientos

A 35 a√Īos de un hecho hist√≥rico en el cual me toc√≥ participar, publico las palabras que expres√© durante la ceremonia de conmemoraci√≥n, el 27 de mayo de 2017 en la V Brigada A√©rea Heroica.
El objetivo fue agradecer, homenajear y principalmente dejar testimonio sobre lo sucedido.

S√© que al asumir la responsabilidad, de expresar palabras alusivas en este acto de conmemoraci√≥n por los 35 a√Īos del conflicto por la defensa de la soberan√≠a de nuestras Islas Malvinas, todos esperan frases llenas de lujos en prosas y calidad idiom√°tica que avalan a un buen orador, pero mi intenci√≥n es mucho m√°s simple y humilde, es realizar eternos agradecimiento y principalmente homenajear a los √Āngeles Halcones que all√° quedaron.

Quisiera llegar a ustedes en mi relato de cómo fuimos rescatando los valores, virtudes y principios por los cuales elegimos esta profesión, hasta donde y porque llegamos, Uds. se preguntaran cómo fue eso?.
Eso fue, a trav√©s de los hechos ocurridos antes, durante y al finalizar el conflicto que nos correspondi√≥ participar, pero desde el punto de vista de un joven de 23 a√Īos, habilitado hac√≠a solo unos meses como piloto apto para el combate; y principalmente para dejar testimonio sobre nuestros nueve √°ngeles alados que quedaron custodiando el atl√°ntico sur y los que nos van dejando en el camino de la vida.

Por ello comienzo relatando, que el día 2 de abril de 1982 nos sorprende la situación reinante en el Grupo 5 de Caza, al ver entre los presentes al Sr. Jefe de Grupo, ya que normalmente la presentación era ante los Jefes de Escuadrones para el inicio de las actividades diarias.
Luego de la presentación correspondiente el Jefe de Grupo nos da la noticia de la recuperación de nuestras Islas Malvinas.
May√ļscula sorpresa, algo de alegr√≠a pero principalmente una gran incertidumbre.

La pregunta era hasta donde escalaría el conflicto, más sabiendo nuestras funciones y responsabilidades como el brazo aéreo armado de nuestra nación.

El bar del Grupo Aéreo era un hervidero, pero las deliberaciones, cabildeos y charlas demoraron muy poco, y acá comienzo con los agradecimientos: que hicieron nuestros Jefes de Escuadrones?
No dudaron demasiado en asumir las responsabilidades del momento y dieron la orden que sin dudas manifestaba el concepto de Fuerza Aérea y la preparación profesional que nos precedía nos dijeron:
‚ÄúSe√Īores somos la defensa a√©rea del pa√≠s y lo peor que puede suceder es entrar en combate, as√≠ que a prepararse para ello‚ÄĚ.
Con esas pocas y sensatas palabras comenz√≥ lo que despu√©s nos ayudar√≠a a suplir las enormes diferencias con la fuerza de tareas brit√°nicas, de ah√≠ este primer agradecimiento hacia ellos en no quedarse obnubilados con la noticia y esperar que los acontecimientos nos sobrepasaran, su capacidad de conducci√≥n se vio posteriormente en los resultados y como si esto fuera poco demostraron (muy a nuestro pesar, por lo que les pod√≠a suceder) el haber entrado en combate como cualquiera de sus conducidos, por ello ser√°n siempre los primeros referentes en nuestras vidas, por su compromiso, hombr√≠a de bien y respeto hacia la palabra empe√Īada.
Muchas gracias pero muchas gracias Vicecomodoro Zini.
Muchas gracias pero muchas gracias Vicecomodoro Dubourg.
Muchas gracias pero muchas gracias Vicecomodoro Mariel.
Su ejemplo y conducción fue determinante para el logro de la misión asignada.

Antes de continuar con los agradecimientos, realizar√© un peque√Īo resumen de lo vivido, principalmente para que los familiares de nuestros √Āngeles, como as√≠ tambi√©n a nuestros familiares, al p√ļblico y camaradas, as√≠ se enteran de algunos hechos sino los conocen.

En esos momentos y a la luz de los hechos la Fuerza A√©rea no ten√≠a ning√ļn tipo de responsabilidad, tanto sea en el aspecto doctrinario como legal de intervenir en este conflicto, ya que el espacio a√©reo de nuestra jurisdicci√≥n no llegaba m√°s all√° de las 18 millas n√°uticas del l√≠mite de nuestras costas territoriales y lo que es peor, no pod√≠a desarrollar medios a√©reos adecuados para tal fin, as√≠ estaba estipulado por ley desde el a√Īo 1968, por ese motivo nuestros sistemas de armas no estaban preparados para combatir contra elementos de superficie, o sea buques de todo tipo.
Tal es as√≠, que la preparaci√≥n recibida como pilotos aptos para el combate de los gloriosos A4-B durante a√Īos anteriores, era absolutamente nula en el aspecto de un combate aeronaval.

Realizada esta aclaraci√≥n de fundamental importancia para el desarrollo y desempe√Īo de nuestro Grupo continuamos con lo sucedido.

Luego de recibir la orden de los Jefes de Escuadrones, de inmediato los Jefes de Escuadrillas, profesionales a los cuales la mayoría les debemos parte de nuestra existencia por su capacidad, responsabilidad y principalmente por el coraje demostrado durante todo el conflicto, comenzaron a reunirse, analizar y ordenar a sus numerales las tareas a realizar.
Se comenzó con el estudio de las fuerzas enemigas en todo sus aspectos: cantidad, calidad, estado, formas, características y demás detalles complementarios, para conocer en profundidad lo que a la postre sería lo que debíamos combatir representado en buques, aviones y personal que conformaban una poderosa fuerza de tareas británicas que fue desplegada hacia el sur argentino.

Entre otras medidas se solicit√≥ a la Armada Argentina, que destacara un especialista aeronaval para que explicara y asesorara de acuerdo a los procedimientos por ellos utilizados en este tipo de maniobras, tal es as√≠ que el 5 de abril se aperson√≥ el Capit√°n de Fragata Troiti√Īo piloto de A4-Q, aeronave muy similar a nuestros A4-B y realmente las explicaciones no fueron muy alentadoras que digamos.

Luego de dejar un pizarr√≥n marcado con trayectorias de misiles, ca√Īones y dem√°s elementos de defensa a√©rea que pose√≠an los buques brit√°nicos, nos dejo una conclusi√≥n lapidaria, dijo sin inmutarse: ‚Äúde 16 aviones que atacan un grupo de fragatas solo dos llegar√≠an al blanco‚ÄĚ.
Nos miramos los m√°s modernos en ese momento, los Alfereces al fondo del aula y comentamos: ‚Äútal vez algunos de nosotros sobreviva, ya que vamos atr√°s de los ataque‚ÄĚ.

Un consuelo estéril dentro de lo duro y difícil que nos estaba presentando, aunque no duraríamos demasiado, ya que la cantidad de aviones y pilotos apenas nos alcanzaba para dos misiones; dicho esto y antes finalizar la explicación manifestó lo que debió haber sido y no fue, dijo:
‚ÄúNo se preocupen, ustedes no tendr√°n esos blancos ya que el peso del ataque a los buques lo realizar√° la Armada con los Super Etendar y el misil Exocet, sistema de armas que fue concebido para ello‚ÄĚ, en parte fue real, aunque no la verdad completa ya que desde el 1 de mayo los ataque continuos y principales que realiz√≥ la Fuerza A√©rea y el Grupo 5 fueron a buques de guerra.

En la semana siguiente el ritmo de estudio y an√°lisis fue vertiginoso y din√°mico, aunque est√°bamos acostumbrados a ello, no por eso dejaba de ser exigente y preocupante de acuerdo con el desarrollo de las circunstancias.

Los Harriers y buques fueron nuestro mayor desvelo, en veinte días los conocimos de memoria.
Fragatas tipo 21, tipo 22, destructores, portaviones, buques de desembarco y¬† de apoyo, etc. y tambi√©n los de ‚Äúenga√Īo‚ÄĚ como Queen Elizabeth y Uganda, a los cuales ten√≠amos la orden de no atacar, a pesar que lo usaron para transporte de tropa, porque eran buques hospital y hasta ‚Äúla suerte‚ÄĚ del enemigo de contar con los nuevos misiles aire-aire del momento con guiado l√°ser.

Como siempre el Grupo 5 de Caza quería estar en primera fila pero a veces no nos veían de la misma manera y mientras todos los Grupos Aéreos habían desplegado hacia el sur argentino, Reynolds seguía a la espera de su utilización y fue así que luego de unos días, el 13 de abril llegó la orden y desplegó el primer escuadrón a la Base Aérea Militar Río Gallegos, la cual sería nuestra base inicial hasta el 8 de junio, día durante el cual redesplegamos a la Base Aérea Militar San Julián.

Instalados allí, se comenzó con la capacitación y adiestramiento para adecuarnos al medio naval ya que las circunstancias a medida que pasaban los días nos establecían dentro de un conflicto no esperado.

En primer lugar el reconocimiento del vuelo sobre el mar, más bajo, más bajo y cada vez más bajo, porque era la táctica establecida para ingresar a la zona de combate y así no le dábamos la posibilidad al enemigo de desarrollar toda la poderosa defensa antiaérea que poseía, en tan solo una conjunción de un destructor y una fragata misilística.
En este caso nuestro adiestramiento era óptimo, porque así se utilizaba en nuestras hipótesis de conflictos del momento, entrar a la zona de combate bajo y la mayoría de los lanzamientos se hacían de la misma manera, solo debíamos adaptarnos al mar y así incrementar las probabilidades de supervivencia, un poco mas de lo explicitado por la Armada que de 16 aviones solo 2 pasaban.

En segundo lugar, tuvimos la oportunidad de sobrevolar las costas tan accidentadas de nuestras queridas Islas y llevarnos una impresión de la forma de recostarnos sobre sus acantilados y accidentes geográficos para evadir los radares del enemigo, esa fue lo más placentero del adiestramiento, sobrevolar lo que todos quisiéramos pisar y ver ondear nuestra Bandera.

En tercer lugar la forma de tiro, no hab√≠a dudas que si la aproximaci√≥n era rasante por la defensa antia√©rea tan poderosa, el tiro deb√≠a ser de la misma manera, as√≠ no nos expon√≠amos a ser derribados por el enemigo al levantar los aviones para realizar otro tipo de lanzamiento y para ello se utiliz√≥ un buque denominado Margory Glen encallado en la costa de R√≠o Gallegos para la pr√°ctica con armamento de ejercicio y los resultados eran halag√ľe√Īos ya que nuestro adiestramiento tambi√©n era √≥ptimo para esta circunstancia y ello fue demostrado luego en el combate.

En cuarto lugar, fue el estudio del armamento adecuado a utilizar contra los elementos de superficie, fue lo mas difícil de lograr por no tener medios desarrollados para ello, por eso se probaron bombas de todo tipo, peso, volumen, características, como así también total variedad de espoletas y recién allá por finales de mayo se encontró el tipo de armamento que mejor resultado brindó.
Otro hubiera sido el final del conflicto si nuestro armamento utilizado hubiese sido el adecuado.

Esta explicaci√≥n seguramente la habr√°n escuchado en muchas oportunidades y parece como si fuera normal, si bien nos destacamos por la improvisaci√≥n y adecuaci√≥n a las circunstancias que se nos planteaban, ello se debe a la versatilidad que caracteriza a la Fuerza A√©rea, los an√°lisis y evaluaciones no era tan f√°cil de realizar y mucho menos tomar decisiones, porque ahora estaba no solo sus vidas de por medio, sino la de los que ellos conduc√≠an y esta referencia la hago a nuestros Jefes de Escuadrillas, estaban atentos en todo momento y situaci√≥n, presto a resolver los diferentes avatares que se les planteaban, teniendo en cuenta que luego de muchos a√Īos, la Fuerza A√©rea tendr√≠a la oportunidad de probarse en combate y la obligaci√≥n de defender a la Patria desde el aire.
Ellos demostraron que significaba ir adelante en una formación de combate.
Profesionalismo, capacidad, temple, coraje y dem√°s calificativos que les quieran agregar, es sentirse orgullosos de haber compartido esta experiencia con personas de esta calidad humana.
Nuestros Jefes de Escuadrillas como:

Capit√°n Palaver
Capit√°n Zelaya
Capit√°n Carballo
Capit√°n Varela
1¬į Teniente Bustos
1¬į Teniente Velazco
1¬į Teniente Fillippini


A ellos, para que nosotros seguíamos con convicción y patriotismo, a ustedes muchas pero muchas gracias, porque para eso estamos acá para rendirles homenajes, y uno es para los que nos llevaron al combate, a los blancos y nos regresaron, o tuvimos la suerte de regresar, para dar testimonio de lo vivido y lo ocurrido durante la batalla.
Repito, gracias por siempre a nuestros Hermanos mayores.

No me puedo olvidar de los Jefes de Secci√≥n que acompa√Īaron con experiencia y valent√≠a las misiones ordenadas, muchas veces tuvieron que asumir seg√ļn las circunstancias, el papel de Jefe de Escuadrilla, a la vista est√° que su desempe√Īo no empa√Īo en lo m√°s m√≠nimo los resultados, por eso otro agradecimiento para ellos:


1¬į Teniente Gavazzi
1¬į Teniente Guadagnini
1¬į Teniente Bolz√°n
1¬į Teniente Cach√≥n
1¬į Teniente S√°nchez
Teniente Mayor
Teniente Robledo
Teniente Nívoli
Teniente Autiero
Teniente Cervera


Muchas gracias por orientarnos y también llevarnos al combate cuando correspondía, sin dudas ni arrepentimientos, siempre apoyando para la toma de la mejor decisión y mostrarnos que el camino seleccionado era el correcto.

También agradecer a los numerales que a pesar de la escasa experiencia en la mayoría de los casos, no desentonamos, creo que con los ejemplos que teníamos adelante, nuestra preparación y convencimiento no podíamos defraudarnos a nosotros mismos, defraudar a nuestros superiores y principalmente a la Patria la cual nos legó sus aviones para defenderla:


Teniente Ibarlucea
Teniente Arrar√°s
Teniente Galvez
Teniente Rinke
Teniente Roca
Teniente Osses
Alférez Vázquez
Alférez Vottero
Alférez Gómez
Alférez Dellepiane
Alférez Carmona
Alférez Moroni


A ustedes tambi√©n mil gracias por ser apoyo permanente, demostrar siempre compromiso y valor en el desarrollo de las misiones, y fundamentalmente por ser parte del mejor grupo humano que me toco participar con un objetivo com√ļn, con una fe inquebrantable y un eterno amor a la Patria.

Como resumen quiero reflexionar sobre el desempe√Īo logrado por el Grupo¬†5 de Caza, esto no fue casual, si bien siempre la fortuna interviene en algunos aspectos, el est√°ndar alcanzado fue m√°s que superlativo, es dif√≠cil de entender que se haya participado y logrado destruir seis nav√≠os‚Ķ Ardent, Antelope, Coventry, Sir Tristam, Sir Galahad, Lanch√≥n de desembarco) y averiar de consideraci√≥n otros tantos‚Ķ Argonaut, Brillant, Glasgow, Broadsword, Antrim, Fearlees… que es lo que se conoce de parte del enemigo a pesar del secreto impuesto, a la tercera flota naval del mundo en ese momento, con un medio obsoleto, sin ning√ļn tipo de ayudas al piloto y armamento rudimentario con el cual no ten√≠amos mas alternativa que pasar sobre los buques, introduci√©ndonos en su terror√≠fica defensa a√©rea, sabiendo que en la mayor√≠a de los casos la supervivencia no superaba ni el 30 por ciento, por eso donde esta la respuesta?, que era lo que hac√≠an estos Argentinos con tanto convencimiento y valor?
Esto lo podemos definir en algunas palabras:


Patriotismo: porque había que superar las diferencias y deficiencias con sentimiento.
Profesionalismo: porque sin capacitación y adiestramiento no se logran los objetivos.
Valor y Coraje: no hay dudas de esto ya que para llegar al blanco debíamos enfrentar el proyectil enemigo y meternos en el peor de los infiernos.
Templanza: para mantener la calma y confiar en nuestras aptitudes y capacidades.
Servicio: a la Patria porque para eso elegimos esta profesión.
Responsabilidad: ante los hechos, si se asume se hace, a pesar de las dificultades.
Respeto: hacia lo que debíamos hacer y porque no también hacia el enemigo.
Humildad: porque no éramos superhéroes, solo hombres comprometidos con nuestro deber y sabiendo que solo Dios esta por encima de todas las cosas.

Podr√≠a seguir agregando virtudes y aptitudes, la¬†V Brigada era eso y mucho m√°s, un conjunto de hombres valientes y generosos que el mundo los reconoci√≥ por su profesionalismo y por sobre todo un gran amor a su Patria, ya que por ella nos jugamos la vida, supliendo las deficiencias y las grandes diferencias tecnol√≥gicas, pero siempre amparados bajo la protecci√≥n de Nuestro Se√Īor y la Virgen de Loreto.

No puedo dejar de recordar y agradecer a nuestros oficiales, suboficiales soldados y civiles de los otros Grupos de esta Brigada heroica.

  

Al Grupo Base con su personal haciendo la custodia y defensa aérea de las Bases, tanto en continente como en las islas. Por su convencimiento sobre la tarea realizada, soportando todo tipo de infortunios, principalmente el asedio constante del enemigo, siguieron adelante sin mirar las necesidades y diferencias. A ellos que demostraron compromiso y un gran sentido del deber, también muchas, pero muchas gracias por ser parte de este grupo de argentinos respetuosos de su amor a la Patria.

 

Al grupo T√©cnico, con sus Ingenieros, Mec√°nicos, Armeros y dem√°s especialidades, que sin su invalorable tarea no se hubiese llegado a los resultados obtenidos, sin descanso, con fr√≠o, sin comer, sin las m√≠nimas comodidades para trabajar. Ellos estaban primeros en la l√≠nea para enviar a sus aviones y pilotos al combate, y luego la larga y tensa espera del arribo de los que despidieron. Las reparaciones durante la madrugada, el modificar las espoletas para un mejor resultado, todo el servicio y patriotismo manifestado, que fue puesto en evidencia y enaltecido hasta del extranjero, tambi√©n nosotros los reconocemos, por ello la gratitud ser√° siempre nuestra primera palabra ante tan importante empe√Īo. Grupo T√©cnico 5 tambi√©n muchas pero muchas gracias.

Los homenajes y agradecimientos hasta aquí realizados, no tendrían su relevancia, sino hubiesen estado nuestras vidas de por medio y cuando de vidas hablamos, es allí la fundamental importancia que tuvo esta gesta, donde Argentinos Patriotas la dejaron en defensa de su Patria.
La soberan√≠a de nuestro territorio es lo que nos encomendaron custodiar y haciendo Honor a la Promesa de Defenderla hasta Perder la Vida, hubo 649 Argentinos en total, entre ellos 55 de la Fuerza A√©rea y de ellos nueve √Āngeles Halcones que es nuestra raz√≥n de ser de esta ceremonia, rendirles el eterno homenaje por su entrega y a quienes nos van dejando en el camino de la vida.

Nosotros, los que regresamos no fue por nuestra voluntad, sino por designios solo conocidos por Dios, por eso es nuestra obligación moral de mantener vivo el recuerdo de quienes quedaron en el Atlántico Sur como referentes permanentes del sacrificio realizado en la defensa de Nuestras Queridas Islas Malvinas.
Nuestra responsabilidad es dar permanentemente testimonio de sus acciones, desde la paz hasta su paso a la inmortalidad, que solo se mantiene al no dejarlos caer en el olvido, porque es allí donde comienzan a morir.

Por eso este enorme conocimiento hist√≥rico que tenemos, debemos difundirlo a quien nos quiera o no escuchar, principalmente a los j√≥venes que son el futuro del pa√≠s, porque por nosotros nuestros √Āngeles Halcones seguir√°n volando mas alto y mas lejos, en el coraz√≥n de sus familiares, amigos y del pueblo argentino.

Es así, que ya adentrados en el conflicto, donde escuchábamos de los otros Grupos, las lamentables perdidas de camaradas, el día 12 de mayo recibimos el peor de los golpes en nuestro Grupo 5 de Caza, no solo por ser el primero sino porque fue el día que mas camaradas y amigos perdimos en la batalla.
Salieron con todo el temple y profesionalismo que los distingu√≠a y fue as√≠ que atacando a mar abierto, que era la peor de las posibilidades de supervivencia, a la fragata Brillant y el destructor Glasgow, en ese cruento combate dejaron su vida el 1¬į Teniente Oscar Manuel Bustos, un novel Jefe de Escuadrilla con una sonrisa siempre a flor de labio y una gran humildad pero en su trabajo siempre responsable y meticuloso.

  
El Teniente Mario V√≠ctor Nivoli, Jefe de Secci√≥n, quien adem√°s de padre de nuestra promoci√≥n 45 de la Escuela de Aviaci√≥n Militar, fue mi ladero en tierra cuando realic√© el vuelo solo no hacia mas de un a√Īo, serio y de poco hablar, pero con una paz interior que transmit√≠a constantemente tranquilidad y plena confianza en su accionar.
El Teniente Jorge Rubén Ibarlucea, persona excelente y con una generosidad, digna de imitar, él no estaba en el grupo y regresó desde su destino, en el Escuela de Aviación Militar para sumarse a nosotros, que gallardo, noble y desinteresado ejemplo.

  
El 1¬į Teniente Fausto Gavazzi, un hombre de un esp√≠ritu y fortaleza para admirar, siempre estaba dispuesto a todo y no se amedrentaba ante nadie, el infortunio lo llev√≥ a ser derribado por la artiller√≠a argentina, errores lamentables de una guerra y m√°s la nuestra, donde el trabajo conjunto fue escaso y puntual.
Luego de este nefasto d√≠a llego el 23 de mayo con una sorpresa may√ļscula, nos dej√≥ el 1¬į Teniente Luciano Guadagnini, lejos el m√°s divertido, viv√≠a con un chiste en la boca y apodando a todos, pero eso no lo hacia menos profesional. Con gran coraje llev√≥ a su numeral a la victoria en el ataque mortal a la fragata Ant√©lope, todav√≠a recuerdo que pon√≠a m√ļsica en la Casita Bariloche para alegrar las jornadas, que buen tipo!!.
Parecía que los días aciagos no nos daban respiro, por eso el 25 de mayo, día de la Patria, otra amargura y desazón nos embargaba al enterarnos que el más antiguo de nuestros Jefes de Escuadrilla no regresaría de su incursión a las Islas, derribado por el destructor Coventry.

El Capit√°n Hugo √Āngel del Valle Palaver nos dej√≥ su seriedad y responsabilidad, pero principalmente esa tranquilidad que todo estaba controlado, el aplomo del conductor representado en su personalidad.

Los combates pasaban y los resultados a veces nos favorec√≠an, el √ļnico piloto que se eyect√≥, lo hizo con seguridad y el 1¬į Teniente Mariano Velazco, salv√≥ su vida gracias a Dios, atacando un puesto de combate ingl√©s.

  

Antes de terminar el conflicto, cuando se hab√≠a realizado una operaci√≥n a√©rea m√°s que exitosa durante la ma√Īana del 8 de junio, fue que promediando la tarde la otra cara de la guerra nos mostr√≥ su garra, y lamentablemente fueron derribados por aviones Harrier y los nuevos misiles de guiado l√°ser el 1¬į Teniente Danilo Rub√©n Bolzan, otro Halc√≥n que retorn√≥ de su destino en C√≥rdoba, para unirse a nuestro grupo, que generosidad, que entrega, que ejemplo, un gaucho con may√ļsculas, improvisado Jefe de Escuadrilla que no dud√≥ en asumir el nuevo rol dejando su vida en ello, no sin antes hundir un lanch√≥n de desembarco.
El Teniente Juan José Arrarás, persona correcta para todo, serio, responsable, emanaba una misericordia que lo enaltecía y la humildad era su mayor virtud, alcanzó a eyectarse pero lamentablemente no sobrevivió.
Tambi√©n se llev√≥ a mi amigo y hermano de la vida con quien compart√≠amos habitaci√≥n, el Alf√©rez¬†Alfredo Jorge Alberto V√°zquez, si que tenia vitalidad, honrado y respetuoso, no lo pod√≠a sacar de las reglas, siempre correcto y un convencimiento de su responsabilidad que lo llev√≥ hasta donde √©l y todos los √Āngeles Halcones juramentaron:

‚ÄúDEFENDER LA PATRIA HASTA PERDER LA VIDA”

La historia estaba escrita, pero los designios de Dios, solo √©l los conoce y por circunstancias de la vida, vamos perdiendo en el camino a otros guerreros Halcones que combatieron heroicamente junto a nosotros, hace a√Īos nos dej√≥ el Teniente Omar Gelardi, en circunstancias de una demostraci√≥n a√©rea casualmente en Inglaterra, otro de los pilotos que regres√≥ de su destino para unirse al grupo en el combate, esa entrega y generosidad demuestra qui√©n era, un hombre fiel a sus principios y consideraci√≥n con sus camaradas pilotos.


Y √ļltimamente nos dej√≥ el Capit√°n Carlos Varela, tozudo y verborr√°gico como nadie, defend√≠a sus razones con convencimiento, demostr√≥ un coraje y desenvolvimiento ejemplar como Jefe de Escuadrilla, la an√©cdota en la aproximaci√≥n final del ultimo ataque del Grupo 5, al consultar al radar si ve√≠a sus aviones y responderle que no, dijo lo siguiente: ‚ÄúEntonces ellos tampoco‚ÄĚ, refiri√©ndose a los aviones enemigos, con estas escuetas palabras dio a sus numerales un poco de tranquilidad que necesitaban para continuar con el ataque y a el mismo para saber que el enemigo no llegar√≠a a derribarlos antes de alcanzar el blanco.
La lealtad y el sinceramiento lo identificaban, siempre fueron su norte.

Nueve √Āngeles Halcones a los que ahora debemos sumar dos, son hombres que mostraron el camino, cuando uno elije que har√° con su existencia para realizarse en la vida, la mayor√≠a de las veces las personas no logra llegar al final de la prueba, ellos si lo hicieron, eligieron ser pilotos de combate y defender a su patria cueste lo que cueste, y sacrificaron los mas valioso que todos tenemos, la propia vida, pueden sentirse orgullosos de su destino, ustedes eligieron el camino y se demostraron y mostraron al mundo de que estirpe estaban hechos, su pasado por la vida terrenal fue ejemplar, el coraje y valor los distingui√≥, vaya este reconocimiento y homenaje de quienes compartimos sus √ļltimos momentos y tengan por seguro que su llama permanecer√° viva por siempre.

Est√°n en el lugar de los elegidos y seguramente al lado del Se√Īor, descansan en paz!:

Comodoro (R) VGM Jorge Nelson Barrionuevo

Luis Satini

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