Spitfire en la Aviación Argentina

La Fuerza Aérea Argentina estaba interesada en la compra de Spitfires T-IX entrenadores y encargó diez de estas máquinas en 1950. La orden fue finalmente cancelada y se compró los entrenadores Fiat G55b biplazas en lugar de éstos.

En 1947 un Spitfire PR.XI fue comprado por un privado, al que se le sumaron otro ejemplar del modelo HF Mk.IXe que fue donado para prop√≥sitos educacionales, para la Escuela de Especialidades Aeron√°uticas de la FAA, en C√≥rdoba -junto con un Hurricane- luego de una exposici√≥n aeron√°utica realizada en la avenida 9 de Julio, y otro (un Mk.VIII) que fue vendido simb√≥licamente para la carrera de ingenier√≠a aeron√°utica de la Universidad de La Plata. El √ļnico que vol√≥ fue el PR.XI, utilizando como fuente de repuestos el Mk.IX donado a la FAA. A pesar de esto, la Fuerza A√©rea Argentina nunca tuvo Spitfires operativos en ninguna unidad, pero s√≠ estuvieron pintados con los colores nacionales durante un tiempo, y fueron utilizados despu√©s como banco de pruebas.

Los Spitfires fueron eventualmente desguazados y sólo piezas quedan en Argentina. Algunos entusiastas de la aviación se ofrecieron a mantenerlos y restaurar los aviones antes de su desguace, pero el gobierno les denegó el permiso.

El Spitfire de Storey

Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, muchos argentinos descendientes de ingleses se ofrecieron voluntarios en todas las armas para combatir contra Alemania. Entre ellos se encontraba el capit√°n James Storey, nacido en Rosario, quien finalizada la guerra trajo desde Inglaterra un Spitfire con el prop√≥sito de utilizarlo para realizar tareas de fotogrametr√≠a a√©rea. Este era de la variante PR.Mk.XI, el √ļltimo de los Spitfires con motor Merlin, el m√°s importante avi√≥n de reconocimiento aliado en el frente europeo, siendo utilizado por la RAF y la USAF en solitarias y desarmadas misiones hasta objetivos tan distantes como Berl√≠n.
La mayoría de los aparatos de esta versión tenía el timón puntiagudo y todos la rueda de cola replegable, pero el rasgo distintivo de esta variante desarmada era el buche bajo el motor, resultado del enorme depósito de aceite necesario para misiones tan largas. Durante la Segunda Guerra Mundial Storey había volado la mayoría de las veces en Spitfire. En mérito de esto, adquirió la máquina directamente al Ministerio del Aire, que lo autorizó a realizar la travesía del Atlántico, convirtiéndose en el primer aparato de este tipo que llegaba a Argentina. La empresa Vickers-Armstrong le hizo una recorrida general, le instaló tanques de combustible suplementarios y lo equipó con tres cámaras fotográficas Williamson F.24 f.8 (2 verticales y 1 oblicua).

Spitfire 3

Decol√≥ con destino a Buenos Aires el 29 de abril de 1947 a las 10.50 desde Hurn, Inglaterra, en el avi√≥n que hab√≠a sido construido en 1944 (matr√≠cula PL-972) y s√≥lo contaba con 20 horas de vuelo. Las etapas del vuelo fueron Gibraltar, Dakar, Natal, R√≠o de Janeiro, Montevideo y Buenos Aires. Cabe destacar que debi√≥ hacer una escala obligada en √Āfrica debido a un intenso temporal que dur√≥ varios d√≠as y que oblig√≥ al piloto a un aterrizaje forzoso en pleno desierto, siendo √©ste el √ļnico inconveniente que tuvo a lo largo de su raid. El avi√≥n fue equipado para este largo viaje solamente con un aparato de radio VHF. Por carecer de otros instrumentos para la navegaci√≥n a√©rea, la traves√≠a del oc√©ano la realiz√≥ acompa√Īando a un Avro York de la British South American Airways (BSAA), en tanto que la empresa petrolera Shell lo reabasteci√≥ y le ofreci√≥ ayuda a lo largo de la extensa ruta. Este avi√≥n ten√≠a una capacidad de combustible de 315 galones, a√Īadi√©ndole dos dep√≥sitos suplementarios de 20 galones en las alas y uno de 170 galones en el fuselaje, lo que equival√≠a a m√°s de 10 horas de autonom√≠a a una velocidad de crucero econ√≥mica de 400 km/h, o sea unos 4.000 km. de alcance sin reservas. El cruce del Atl√°ntico le demand√≥ 8 horas 30 minutos. Llegado a Buenos Aires (llega a Mor√≥n el 7 de mayo) recibi√≥ la matr√≠cula civil LV-NMZ, traslad√°ndose posteriormente a Rosario.

Spitfire 2

Durante el poco tiempo que oper√≥ en nuestro pa√≠s Storey colabor√≥ en la b√ļsqueda de un avi√≥n civil ingl√©s perdido (el Lancastrian ‚ÄúStar Dust‚ÄĚ matr√≠cula G-AGWH) que se extravi√≥ el 3 de agosto de 1947, de cuyo piloto, el comandante Reginald Cook, hab√≠a sido compa√Īero en la RAF. Esta m√°quina fue encontrada reci√©n en el a√Īo 1998 en la ladera del cerro Tupungato, con sus restos semienterrados en un glaciar. Debido principalmente a problemas burocr√°ticos, Storey us√≥ el avi√≥n realmente poco, pero merece mencionarse un vuelo realizado a fines del ‚Äô47 uniendo Buenos Aires con Santiago de Chile en tiempo r√©cord, fijando una marca que reci√©n mejor√≥ un Caravelle de Aerol√≠neas Argentinas en los a√Īos ‚Äô60.

La máquina de Storey fue expropiada a fines de 1948, siendo destinada a la Escuela de Aviación Militar de Córdoba y luego al Instituto Aerotécnico, siendo utilizado entre otras cosas en evaluaciones comparativas.

En la F√°brica Militar de Aviones se lo eval√ļa frente a un Fiat G.55, demostrando un menor radio de giro, con menor deslizamiento y velocidad algo inferior. Al probarlo frente a un Fiat G.59, √©ste demostr√≥ ser superior al Spitfire.

Con este avión, el LV-NMZ, el piloto Vallone, piloto de pruebas de la F.M.A. realizó las comprobaciones de un proyectil teledirigido lanzado desde un avión I.Ae.24 Calquín en Córdoba.

En el cuadro se ve al LV-NMZ en posici√≥n cabina-contra-cabina que es una de las situaciones m√°s cr√≠ticas del duelo entre cazas y donde se exigen al m√°ximo tanto la performance del avi√≥n como la destreza del piloto. En dicha posici√≥n su oponente, el famoso ‚Äú√Āguila‚ÄĚ aprovechando sus mejores performances, saca ventaja en mayor altura y maniobra cerrando el viraje para que en el pr√≥ximo cruce de ‚Äúscissors‚ÄĚ (tijeras) quedar a la cola del Spit.

spitfire 1

Los cielos de C√≥rdoba fueron testigos de una escena de la Segunda Guerra Mundial, donde se vieron alas el√≠pticas contra alas trapezoidales y se escucharon rugir los Rolls Royce Merlins en furiosos ‚Äúdogfights‚ÄĚ (peleas de perros). Y all√≠ el ‚Äú√Āguila‚ÄĚ vencedora escribi√≥ una p√°gina m√°s de su leyenda.

A mediados de 1949 se le hicieron modificaciones y se lo equip√≥ con una c√°mara cinematogr√°fica para filmar los ensayos de una maqueta volante de una bomba con motor cohete que estaba desarrollando el Instituto. Como el parabrisas del PR.XI era curvo, para evitar deformaciones de la filmaci√≥n se le adapt√≥ el parabrisas plano del Mk.IX. En noviembre de 1949, durante un vuelo del piloto de pruebas Luis Valloni, El Spitfire tuvo un problema de motor, realizando un aterrizaje de emergencia con el tren retra√≠do en un campo cercano a Alta Gracia. El avi√≥n s√≥lo sufri√≥ da√Īos menores, pero nunca fue reparado, se lo guard√≥ un tiempo en un hangar de la f√°brica, hasta que fue dado de baja definitivamente. Despu√©s fue desarmado, sus restos desguazados y enviados a la fundici√≥n.

Los aviones de la ‚ÄúEscuespe‚ÄĚ

Como el gobierno inglés estaba en tratativas de venta de una importante cantidad de aviones y el Spitfire era uno de los modelos ofrecidos a la Argentina, aprovechando que en septiembre de 1947 se realizaría una exposición aeronáutica en Buenos Aires, concretamente en la avenida 9 de Julio, se decidió donar al gobierno nacional un Spitfire y un Hurricane para ser expuestos en esa muestra, junto con el Avro Lincoln B-001, el primero de los adquiridos por Argentina.

Finalizada la exposici√≥n los aviones fueron entregados a la Escuela de Especialidades Aeron√°uticas o ‚ÄúEscuespe‚ÄĚ, en C√≥rdoba, donados por el gobierno de Gran Breta√Īa con prop√≥sitos educativos, los cuales llegaron incompletos y mezclados.
El Spitfire, de los primeros equipados con c√°maras en la cola y del tipo HF (vuelo de altura), fue recuperado por un grupo de cuatro aspirantes del tercer ciclo, juntamente con el Hurricane, a los que se ve sentados sobre el capot del motor en una fotograf√≠a aparecida en la revista ‚ÄúAerodeportes‚ÄĚ, estaba armado con dos ca√Īones de 20 mm y cuatro ametralladoras de 7,62 mm, que no vinieron.

Spitfire 4
El Hawker Hurricane no recibi√≥ matr√≠cula argentina, y se supone que era de la versi√≥n Mk.IV, id√©ntica a la Mk.II pero con motor RR Merl√≠n 24 o 27 de 1.280 hp y un ala universal capaz de montar ca√Īones antitanque, cohetes u otras cargas externas.
En la Escuela de Especialidades recibió los colores argentinos en el fuselaje, no así debajo de los planos, donde quedó la escarapela inglesa. Durante 1950, luego de sufrir un accidente en tierra, el Hurricane fue desmantelado y desarmado, no registrándose otro antecedente conocido de esta aeronave en nuestro país.

Se transcribe a continuaci√≥n el relato del se√Īor Jorge Rial, de Caseros, Buenos Aires, quien trabaj√≥ en estos aviones en la Escuela de Especialidades Aeron√°uticas de C√≥rdoba: ‚ÄúEl Spitfire y el Hurricane quedaron destrozados en su desarme en la exposici√≥n de la avenida 9 de Julio, juntamente con el Lincoln B-001, y sus piezas extraviadas y mezcladas. Muchas de ellas debieron ser redise√Īadas y fabricadas para su montaje en la ‚ÄėEscuespe‚Äô, donde se contaba con situaciones adversas para su armado y s√≥lo con el apoyo de un profesor de Teor√≠a de Motores se consigui√≥ presentarlos en la fiesta de egreso de la camada de julio de 1948, pero nunca pudieron ser puestos en marcha. En la escuela, hasta diciembre de 1948, fueron bien cuidados, sobre todo el Spitfire, que por su trocha reducida y centro de gravedad muy adelantado respecto al tren de aterrizaje sufr√≠a mucho los efectos del viento, que lo agitaba peligrosamente.
Luego se les sum√≥ el Spitifire matr√≠cula civil LV-NMZ (el expropiado a Storey), al que se le cambiaron buj√≠as, escapes y cables, y del que existen dos fotograf√≠as, publicadas en la revista ‚ÄėAviaci√≥n Argentina‚Äô. Este √ļltimo no podr√≠a mantenerse en servicio mucho tiempo por dos razones fundamentales: Primero, no hab√≠a repuestos y eran dif√≠ciles de obtener lejos de su pa√≠s de origen, y pocos de ellos era posible lograrlos por canibalizaci√≥n del que ya estaba en la ‚ÄėEscuespe‚Äô, dado que la industria brit√°nica no era muy estandarizada que digamos, y adem√°s las dos m√°quinas eran de distinto modelo (n√≥tese la diferencia del tim√≥n de deriva).

Spitfire 5
La segunda raz√≥n, y la m√°s importante, es que era un avi√≥n hecho para pocas horas de vida y no se hab√≠an considerado en su dise√Īo las posibilidades de reparaci√≥n o mantenimiento. El motor se encontraba sumamente compactado y no hab√≠a lugar para ‚Äėmeter mano‚Äô. Una falla de motor implicaba el cambio del mismo y su reparaci√≥n en un taller apropiado. El Hurricane, en cambio, aceptaba mejor las tareas de reparaci√≥n y mantenimiento. El grupo de empenajes, por ejemplo, formaba una sola pieza que se un√≠a al resto del fuselaje por 46 buloncitos de 1/4″, que necesariamente deb√≠an ser colocados desde el interior del fuselaje y luego se deb√≠a salir por una tapa de inspecci√≥n lateral de unos 30×40 cm. Que es por donde colocaron las c√°maras al LV-NMZ. Para ello se necesit√≥ la colaboraci√≥n de un cadete de peque√Īo tama√Īo en comparaci√≥n con su fuerza y agilidad. Gracias a √©l se pudo ensamblar el grupo al avi√≥n, debiendo realizar luego una verdadera proeza para sacarlo del fuselaje. Recuerden que durante la guerra se seleccionaban operarios fuera de lo com√ļn para armar los aviones.

Spitfire 6
Los aspirantes los recuperaron contra viento y marea y si no se pudo completar la pintura de las insignias de los planos del Hurricane en su parte inferior se debi√≥ a que debieron realizar la operaci√≥n de noche, ‚Äôrobando corriente‚Äô de los cables trif√°sicos para el compresor, porque hab√≠an dejado el taller cerrado y los sorprendi√≥ la llegada de visitas oficiales intentando tapar el rojo ingl√©s con el celeste suave (azul argentino, que le llaman)‚ÄĚ.
Finalmente, el Spitfire Mk.IX donado por los británicos fue dado para el desguace y fundido a principios de 1950, y el LV-NMZ fue volado varias veces por el teniente Luis Valoni, uno de los pilotos de pruebas de la FMA, y luego de ser utilizado como material didáctico por la falta de repuestos, corrió igual suerte en 1963.

Spitfire 7

El ejemplar de la Universidad Nacional de La Plata

En 1938 se crea el Centro de Aeron√°utica en La Plata, y en 1942 el Departamento de Aeron√°utica y la carrera de ingenier√≠a aeron√°utica de la Universidad Nacional de La Plata, con la colaboraci√≥n de entidades militares y civiles (privadas y nacionales); gracias al esmero de las autoridades y docentes del departamento se consigue un importante n√ļmero de aeronaves con fines did√°cticos.
Entidades como YPF, la Aviación Militar y Naval siempre colaboran en la organización y equipamiento del Instituto.

Estas aeronaves permitían a los docentes y futuros egresados lograr una preparación acorde a los niveles de otros países del mundo, siendo las tecnologías y metodologías utilizadas de avanzada para la época. A raíz de las facilidades inglesas para vender sus aviones a Argentina, varias firmas comerciales nacionales obtuvieron la representación de empresas británicas, una de ellas era Hennequin y Cía., conocida por haber vendido al Estado argentino más de 150 aviones Miles Magister, utilizados como entrenadores por nuestra aviación civil.
Precisamente con ese primer lote de Magister, Hennequin importó a la Argentina el Spitfire Mk.VIII matrícula JF-275, con la intención de utilizarlo como demostrador ante la Fuerza Aérea Argentina, llegando a Buenos Aires en agosto de 1947, época en que ya se había concretado la compra de los Fiat G-55, de manera que nunca fue puesto en vuelo.

Spitfire 8

A principios de 1948 fue vendido por 1 libra esterlina en forma simb√≥lica a la Universidad Nacional de La Plata, que lo guard√≥ durante un par de a√Īos en un dep√≥sito antes de utilizarlo para fines de ense√Īanza. Esta aeronave s√≥lo pose√≠a 12 hs de vuelo y vino sin armamento b√©lico, dado su destino como material did√°ctico.
Este avi√≥n sobrevivi√≥ permaneciendo en el Departamento de Aeron√°utica, luego de ser desarmado y armado cientos de veces por los alumnos, y por negligencia de algunas personas, fue objeto de vandalismo y despojado de casi todo como fuente de ‚Äúsouvenirs‚ÄĚ, en 1966 fue dado de baja por la Universidad, traslad√°ndose los restos a un galp√≥n de Vialidad Nacional en la localidad de Magdalena, hasta que finalmente fue vendido como chatarra en 1979. De esta m√°quina s√≥lo queda el recuerdo y algunas de sus partes. Se hab√≠a logrado conservar, por ejemplo, el motor Rolls Royce Merl√≠n, que fue finalmente destruido en un devastador incendio iniciado en la Facultad de Ingenier√≠a, concretamente en el Taller de Aeron√°utica, el 22 de agosto de 1998. De este ejemplar hoy √ļnicamente sobrevive la pata izquierda del tren de aterrizaje.

Spitfire 9

Colores

Por lo que se aprecia en las fotos, el Spitfire Mk.XI traido en 1947 por Storey estaba pintado √≠ntegramente en PRU Blue (Humbrol 144 ‚Äď Tamiya XF-18), el color normalizado de los aviones ingleses de reconocimiento a partir de 1942, al que se le coloc√≥, a su llegada al pa√≠s, la matr√≠cula civil LV-NMZ en letras negras y los colores nacionales en el tim√≥n de cola.

Luego de su expropiaci√≥n por los militares, fue pintado presumiblemente con el mismo esquema de colores llevado por los Curtiss-Hawk 75/0, esto es, verde (Olive Drab Humbrol 30 ‚Äď Tamiya XF-61) en las superficies superiores y azul claro (Light Blue Humbrol 65 ‚Äď Tamiya XF-23) en las inferiores, con escarapelas en alas y fuselaje y la bandera nacional en el tim√≥n de cola; sin otras marcas o numeraci√≥n.
El ejemplar modelo Mk.IX donado juntamente con el Hurricane estar√≠a pintado en los colores normalizados de la RAF, Ocean Grey (Humbrol 106 ‚Äď Tamiya XF-54) y Dark Green (Humbrol 30 ‚Äď Tamiya XF-61) para el camuflaje de las superficies superiores, y M√©dium Sea Grey (Humbrol 165 ‚Äď Tamiya XF-53) para las superficies inferiores; con escarapelas argentinas cubriendo las marcas de nacionalidad brit√°nicas y la bandera nacional en el tim√≥n.

Mientras que el Hawker Hurricane portaría presumiblemente los mismos colores, con la salvedad descripta en el texto de que conservó las insignias inglesas en la parte inferior de los planos. En este punto hay una discrepancia puesto que otras versiones dan cuenta de que el Spitfire también habría conservado los colores ingleses en la parte inferior del ala, lamentablemente las fotos en blanco y negro de la época no dan certeza sobre este punto, sólo se cuenta con el testimonio de un testigo directo de lo ocurrido con el Hurricane. No se aprecian marcas o numeración alguna en ninguno de los dos aparatos.
Mientras que las fotos de la máquina de la Universidad de La Plata no permiten visualizar marcas o colores, supuestamente vendría con los colores normalizados ingleses, pero si conservaba numerales y marcas de nacionalidad es una incógnita.

Fuentes:

Revistas ‚ÄúAerodeportes‚ÄĚ ‚Äď ‚ÄúAeroespacio‚ÄĚ ‚Äď ‚ÄúPista 18‚ÄĚ.
Sitios web de la revista Defensa – Universidad Nacional de La Plata ‚Äď aeroarqueologia – supermarine-spitfire. exequielmartinez.com.ar

Luis Satini

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