El Alférez Leonardo Carmona testimonio del 82

Leonardo Carmona realizó su primaria en la Escuela Domingo Lucas Bombal, de la ciudad de Tupungato.
Sus estudios secundarios fueron en tres establecimientos de la Provincia de Mendoza, comenz√≥ primer a√Īo en escuela T√©cnica Agraria N¬į 1 en la ciudad de Tunuy√°n, continu√≥ segundo a√Īo en el establecimiento Leonardo Murialdo de la capital y finalizando  de tercero a quinto a√Īo en la Escuela Secundaria Domingo Faustino Sarmiento, egresando como Perito Mercantil en la ciudad de Tupungato.

El ahora retirado Brigadier Carmona, nos cuenta como fue su carrera como piloto dici√©ndonos:
Mi adiestramiento como Cadete empieza en 1976 en la Escuela de Aviaci√≥n Militar, en 1979 egreso con el grado de Alf√©rez, comenzando el curso de aviador militar con avi√≥n B-45 Mentor,  donde aprendo lo que es vuelo en general y  obtengo la capacidad de operar (volar) un avi√≥n en general.
Esta capacidad no es muy distinta a la que alcanza un piloto civil en un cualquier aeroclub del país.

Luego de obtener el brevet militar (aviador militar), un piloto puede elegir la especializaci√≥n del vuelo militar: caza, transporte y/o helic√≥pteros. Cada especialidad posee un adiestramiento particular. En mi caso opt√© por el de caza, para lo cual fui destinado a la IV Brigada A√©rea Los Tamarindos en Mendoza. All√≠ comenc√© con el curso de estandarizaci√≥n para aviones de combate en el MS-760 Par√≠s.

En √©ste lugar fui capacitado en las t√©cnicas y tareas propias para el ataque a objetivos militares ubicados en tierra, una serie de vuelos en donde el piloto recibe en forma te√≥rica y luego a trav√©s del instructor de vuelo su experiencia para realizar distintas maniobras tanto a ataques a superficie como las correspondientes en el aire contra otra aeronave.

Al finalizar nos convierte en piloto de caza y bombardeo.

De acuerdo a los promedios obtenidos y teniendo en cuenta que la Fuerza dispone de una cantidad limitada de aviones de mayor capacidad, en 1981 fui destinado a la V Brigada Aérea en Villa Reynolds San Luis. Realizando el curso de Caza y Bombardeo Avión Skyhawk A-4B.

Durante el transcurso de todo ese a√Īo realic√© el curso correspondiente para ser piloto operativo del avi√≥n Skyhawk A-4B.

Reci√©n con √©ste avi√≥n se puede decir que un piloto est√° en condiciones de realizar tareas propias a las militares. En mi caso particular, para el 2 de Abril de 1982, como Alf√©rez reci√©n hab√≠a obtenido √©sta habilitaci√≥n que me hac√≠a unos de los pocos capacitados para entrar en combate.

Siendo ya piloto operativo y cumpliendo el adiestramiento habitual que debemos mantener para estar en condiciones en el momento de ser requerido, hecho ocurri√≥ en 1982 y me llev√≥ para desempe√Īarme de acuerdo a lo acontecido, como tambi√©n el resto de mis camaradas.
Estas acciones de la Fuerza A√©rea fueron destacadas y reconocidas por todo el mundo, incluido por los propios ingleses.

En cuanto al Operativo Rosario, nosotros desconocíamos lo planificado por las autoridades de aquel momento. Nos enteramos prácticamente como todos los argentinos, algo normal para ésta situación tan particular. Los planes deben ser mantenidos en secreto y deben ser de conocimiento de pocas personas para tener la ventaja inicial de la sorpresa.

Ante reiteradas lecturas sobre como nos convocaron para el conflicto, quiero aclarar que para mi situación de militar en actividad no existe convocatoria, de hecho mi trabajo es precisamente ser militar con mi especialidad, para que el Estado ante una contingencia de éste tipo tenga los elementos humanos y materiales para defenderse de agresiones y en general efectuar la defensa de nuestra nación.

El t√©rmino convocatoria queda para aquellos civiles que ya habiendo tenido alg√ļn tipo de formaci√≥n militar (servicio militar) y ante la eventualidad de que las Fuerzas necesiten personal para completar alg√ļn tipo de actividad (en la Fuerza A√©rea solamente son tareas administrativas, log√≠sticas, de seguridad, no siendo parte de las tripulaciones de aviones de combate), se los convocan para sumarse a los cuadros permanentes de las Fuerzas Armadas.

Los primeros d√≠as de actividad en nuestro escuadr√≥n se bas√≥ fundamentalmente, en recibir por parte de personal de la Armada, lo concerniente a los detalles del equipamiento naval que los ingleses ten√≠an en condiciones de operar.

Al respecto se nos inform√≥ de las defensas, aspectos vulnerables y capacidades propias de las fragatas (misiles, radares, ca√Īones, etc.), como as√≠ tambi√©n las diferentes t√©cnicas de ataques m√°s convenientes y se nos describi√≥ las probabilidades de √©xito que ten√≠amos de acuerdo a nuestros medios.

Al respecto, cabe aclarar que inicialmente se nos informa la baja posibilidad de éxito, de 8 aviones, solo 2 podrían llegar con éxito para realizar el ataque.

Así comenzamos el adiestramiento sobre el mar, ya que el mismo no era practicado, tarea ésta que le corresponde a la Armada Argentina, sólo teníamos conocimientos básicos para complementar a requerimiento de ésta Fuerza alguna tarea propia de ellos.

Sin embargo durante el mes de Abril, ya desplegados en la Base de R√≠o Gallegos y antes del comienzo de los enfrentamientos, realizamos permanente pr√°cticas para lograr √©sta capacidad, la cual lo logramos ampliamente.

En este lugar también efectuamos prácticas de ataque a objetivos navales, planificamos diferentes misiones a nuestras Islas Malvinas efectuando vuelos de reconocimiento sobre el mar y sobre las propias islas.

Nuestro escuadrón, que de acuerdo a las características del avión que lo integraba (Skyhawk A-4B), hizo que tuviese la responsabilidad de atacar a objetivos navales y terrestres teniendo el peso de los ataques aéreos durante todo el conflicto, obteniendo la mayor cantidad de salidas en misiones de guerra y obteniendo los mejores éxitos en cuanto a logros de hundimiento, averías a fragatas y buques de desembarco.

Si bien existieron otros tipos de aviones con características similares y que realizaron tareas de gran significado para la guerra, nuestro escuadrón, por las características propias de nuestro avión, era el que mejor se adaptaba y el que poseía un grupo humano formidablemente adiestrado, donde el de mayor experiencia la ejercía, además de sus conocimientos, con el ejemplo al estar al frente de las escuadrillas guiándonos a nosotros los más jóvenes de la mejor forma.

Ello, sumado a un concepto de convencimiento de defensa de la patria hasta perder la vida, producto de nuestra excelente formación en la Escuela de Aviación Militar, basada en fundamentos católicos, concepto del significado patria, razón por lo que integramos la Fuerza Aérea, posibilitando que para precisamente ante ésta situación, estar preparados para ejercer la responsabilidad de defender lo nuestro. Todo ello sumó para que fuéramos reconocidos por la misma Fuerza y hasta el propio enemigo.

La actividad diaria que realizamos era el de estar en situaci√≥n de ‚Äúalerta‚ÄĚ para realizar salida de ataques a objetivos navales en la mayor√≠a de los casos y en otros a ataques a objetivos terrestres.

Para ello estábamos conformados en Escuadrillas de combate compuesta por 4 pilotos cumpliendo alerta por 2 horas. Ello significaba que durante el tiempo en que cumplíamos esa alerta, la escuadrilla que se encontraba en ésa situación era la que cumplía la tarea e inmediatamente entraba la próxima.

As√≠ explicado parece simple, pero si profundizamos vemos que √©sta situaci√≥n en algunos casos  podr√≠a llevarnos a un desenlace fatal por derribos o accidentes. Tengamos en cuenta que nuestro escuadr√≥n estaba compuesto por 20 pilotos perdiendo la vida 9 de ellos, uno solo que fue derribado y luego recuperado.

La espera era tensa, los nervios nos invadían, las noticias de cómo se desarrollaba la guerra no nos ayudaba, a pesar que tuvimos éxitos en varias de las misiones.

Una vez que nos dirig√≠amos a las m√°quinas, la propia tarea de realizar los diversos controles necesarios para iniciar el vuelo aparentemente nos distend√≠a, luego en vuelo las maniobras para la aproximaci√≥n a los blancos, nos hac√≠a olvidar en donde y para que est√°bamos, para as√≠ al llegar a las islas.

Despu√©s de recorrer aproximadamente unos 800 kil√≥metros sobre el helado mar, deb√≠amos  realizar el √ļltimo esfuerzo, el m√°s determinante, en donde estaba en juego nuestra propia vida o la del enemigo, para luego volver a recorrer los 800 km. de regreso, sabiendo ya que nuestra √ļnica oportunidad de supervivencia era no eyectarnos por fallas t√©cnicas, teniendo en cuenta que solo dispon√≠amos de un solo motor y que en caso de caer al mar, si bien dispon√≠amos de trajes de anti exposici√≥n para el fr√≠o, el tiempo de supervivencia era alrededor de 30 minutos, insuficiente para ser socorridos por los equipos de rescate que dispon√≠amos, para tan basta amplitud de distancia sobre el oc√©ano desde las islas al continente.

Esta operación, que tenía una duración aproximada de 3 horas 30 minutos, nos dejaba completamente exhaustos debido al estrés soportado durante todo éste período.

Nuestra tarea terminaba con una descripción de lo vivido y por supuesto observado, lo que se convertía en información crucial para la toma de futuras decisiones de aquel personal que tenía la responsabilidad de planificar las futuras misiones que luego seguramente nosotros volveríamos a cumplir.

Todo lo detallado precedentemente se cumplió diariamente desde el 1 de mayo y hasta finalizar las hostilidades.

Todos estos d√≠as conform√≥ el ‚ÄúBautismo de fuego de la Fuerza A√©rea‚ÄĚ, teniendo en cuenta que nuestra Fuerza es la m√°s joven de todas y √©sta fue hasta el d√≠a de hoy la primera vez que entr√≥ en combate.

En el conflicto realic√© un total de 5 misiones de combate, llegando solamente en 2 de ellas sobre el objetivo naval. Circunstancias t√©cnicas y de planificaci√≥n propias de las misiones hicieron que las mismas no fueran concretadas.

De todas formas todas significaban desde el momento en que eran ordenadas, toda la planificación preparación personal y actividades de operación del avión, pues el desenlace ocurría cuando en la mayoría de los casos estábamos en vuelo, regresando a la base sin llegar al blanco.

Misión en el Estrecho de San Carlos

Sobre el Estrecho de San Carlos despegamos 4 aviones integrantes todos de la ‚ÄúEscuadrilla Cruz‚ÄĚ, realiz√°bamos a mitad de camino reabastecimiento de combustible en vuelo, lo que nos permit√≠a disponer de mayor combustible para aproximar a una mayor distancia en vuelo rasante, lo que en definitiva era la forma de evitar que los sistemas de defensa de las fragatas no nos detectaran y como consecuencia no lanzaran los misiles, que llegado el caso y ante esa situaci√≥n no ten√≠amos ning√ļn tipo de defensa, en algunos casos ni pod√≠amos darnos cuenta de √©sta situaci√≥n, provoc√°ndose los derribos sin posibilidades de defensa.

Por razones técnicas antes del reabastecimiento el numeral 3 debió regresar a la base, continuando el resto hacia las islas. Ya en situación de vuelo rasante a aproximadamente 100 MN (algo menos de 200 Km) a las islas el numeral 2 detecta la falta de trasvase de uno de sus tanques suplementarios, lo que no le permitía continuar con el vuelo, pues se quedaría sin combustible para regresar al continente. Solamente quedamos 2, el Jefe de Escuadrilla y yo quien era el de menor experiencia.

La aproximaci√≥n la hac√≠amos en vuelo muy rasante, tan es as√≠ que los parabrisas se nos llenaban de sal y nos dificultaba la visualizaci√≥n, de todas formas tambi√©n sab√≠amos que era nuestra √ļnica y mejor defensa para no ser detectados, es por ello que en varias ocasiones el l√≠der me dec√≠a que ‚Äúno bajara m√°s de l√≠nea de vuelo‚ÄĚ, que de hecho ya era bien baja.

Así visualizamos los contornos de las islas, con una gran cantidad de nubes que las cubrían pero que de todas formas por nuestro nivel de vuelo podíamos incursionar por debajo de ellas.

Nos dirigimos a trav√©s de ca√Īones siguiendo con el vuelo a baja altura hasta llegar al Estrecho de San Carlos, donde colocamos el rumbo final y nos pegamos lo m√°s que pod√≠amos al mar.

Sab√≠amos que nuestra sorpresa terminaba a unos 2 minutos antes del blanco (aproximadamente  unos 30 km) en donde los sistemas de defensa tantos autom√°ticos, como manuales comenzaban a disparar sin contemplaciones, nuestro vuelo en esta situaci√≥n era a trav√©s de una lluvia de disparos de todas las formas, hasta que lleg√°bamos al blanco donde lanz√°bamos las bombas.

Aqu√≠ era el momento m√°s importante de la misi√≥n, tanto esfuerzo y preparaci√≥n para tener una sola oportunidad de apuntar y lanzar el armamento, el vuelo que lo hac√≠amos en silencio de radio finalizaba para dar las √ļltimas indicaciones y por supuesto efectu√°bamos el grito de ‚ÄúViva la Patria‚ÄĚ.

Yo como numeral 2 estaba atrás y a la izquierda del guía muy cerca, el numeral 1 en el momento de lanzar las bombas ordena no realizar el ataque, orden demasiado tarde para mi quien estaba casi en las mismas condiciones de lanzamiento que el 1, con lo cual había ya apretado el disparador.

La orden de cancelar fue dada por la experiencia que hab√≠a tenido mi Jefe de Escuadrilla el d√≠a 1¬į de mayo, que sin darse cuenta en las cercan√≠as de Puerto Argentino, atac√≥ una embarcaci√≥n propia que no estaba informada en la ruta de vuelo que dispon√≠a, √©sta al ser una embarcaci√≥n log√≠stica no se defend√≠a con lo cual crey√≥ que se trataba de algo similar a lo ocurrido pues √©sta embarcaci√≥n era tambi√©n de log√≠stica.

Mi bomba aparentemente por información posterior a la guerra impactó atravesando el casco de la embarcación, cayendo al mar dónde explota sin otras consecuencias, ésta embarcación queda para nosotros como un objetivo averiado entre todos los ataques que ocurrieron.

Mi Jefe de escuadrilla contin√ļa el vuelo y realiza su ataque a fragatas que se encontraba al finalizar al estrecho con rumbo Este, yo luego del lanzamiento regreso a mi base y nos encontrar√≠amos luego en el grupo a√©reo en un gran abrazo y festejo, pues ninguno de nosotros sufrimos aver√≠as y pod√≠amos reunirnos luego de la misi√≥n en casa, sanos y salvos con el deber cumplido.

Misión en Bahía Agradable

El 8 de junio en Bah√≠a Agradable, la misi√≥n se desarroll√≥ como las anteriores, en este caso salimos 8 aviones, es decir 2 escuadrillas, llegando al reabastecimiento solamente 5 aviones, conformando a partir de ese momento una sola escuadrilla, las otras aeronaves por diferentes razones regresaron al continente, en ellas los pilotos mayor experiencia, los 2 jefes de escuadrilla.

Por lo cual, tom√≥ la jefatura un piloto que reci√©n hab√≠a sido habilitado para esta tarea, situaci√≥n que no impidi√≥ de ninguna forma no tener la capacidad para realizar la tarea, todos est√°bamos preparados para asumir responsabilidades y poder cumplir con lo ordenado.

Hicimos la aproximación los pilotos que quedábamos por el sur de las islas, al mismo tiempo, en forma simultánea realizaba una aproximación otra escuadrilla por el norte de las islas, pero ésta solamente simularía el ataque haciendo que los Harriers se desplazarán al norte para interceptarlos.

Nosotros que √©ramos los que verdaderamente √≠bamos a realizar el ataque pudimos aproximar sin ser detectados, llegamos hasta lateral sur de Puerto Argentino sin poder avistar ning√ļn blanco, hasta que el numeral 5 observa los blancos a nuestra derecha, nos da instrucciones.

El Jefe de Escuadrilla nos ordena posicionarnos para atacar, girando hacia la derecha al sur de Puerto Argentino. Una vez enfrentados quedo como numeral 2, a unos 2 minutos de llegar a los blancos un misil tierra-aire es lanzado desde las islas, observo el fuego, cruza aparentemente delante de mi posición y por debajo gracias a Dios, sin consecuencias.

Los primeros 3 aviones atacar√≠an el Sir Galaham y los 2 restantes al Sir Tristan que se encontraba al sur del primero a muy poca distancia, los dos de desembarco de tropas y ayuda log√≠stica, para ellos fue una sorpresa y quedaron expuestos  a nuestros ataques sin mayores defensas.

Yo como numeral 2 observé en primer plano el lanzamiento y explosión de las bombas del guía, como así también el momento preciso de la explosión al nivel medio de la embarcación y a la altura del nivel del agua, fue un impacto directo que llevó a que los ingleses tuvieran el día más negro de la flota, con bajas materiales y humanas, por ellos reconocido oficialmente.

Mis bombas por problemas t√©cnicos no salieron y solamente pude disparar ca√Īones de 20 mm que impactaron en la sala de cafeter√≠a donde se encontraban los soldados ingleses en espera de ser trasladados a las islas, mientras que las bombas  del numeral 3 no impactaron en el buque, pasando por arriba y explotando en los m√°rgenes de las islas donde se realizaba el desembarco de los ingleses, ocasionando varias bajas personales.

Los otros 2 aviones se dirigieron a la otra embarcación impactando también sus bombas y ocasionando también la destrucción del navío, al que luego otras escuadrillas completarían el ataque obteniendo un resultado totalmente favorable a nuestras Fuerzas, ya casi en el epílogo de la contienda.

El regreso era en cada uno diferente, sin esperar a ninguna aeronave, todos hab√≠amos resultado ilesos y sin problemas t√©cnicos, a excepci√≥n de mi avi√≥n que volv√≠a con las bombas no lanzadas, esto ocasionaba que la velocidad fuese sensiblemente inferior al resto y ser sobrepasado por todos los aviones, adem√°s se present√≥ la situaci√≥n que de unos de los instrumentos m√°s importantes, el que posee todas las indicaciones del motor, se desprenda quedando sin ninguna indicaci√≥n, solamente volaba controlando con mi o√≠do el ruido que hac√≠a el motor.

Mi decisi√≥n en ese momento era volver a las islas, esperar que se consuma el combustible y eyectarme o continuar al continente sin indicaci√≥n, atravesando los 800 km de agua, esperando que el motor no dejara de funcionar y al que no podr√≠a efectuar ning√ļn tipo de correcci√≥n ya que no ten√≠a indicaci√≥n alguna.

Entre 10 a 15 minutos posterior al resto pude llegar sin inconvenientes al aterrizaje. Antes de que tocara pista una nueva escuadrilla despegaba con la misma tarea que nosotros habíamos realizado, en una especie de remate de nuestra primera incursión, pero ya las circunstancias eran distintas a las nuestras, las defensa ahora estaban alertadas, los Harriers realizaban su patrulla aérea en el sur sobre los lugares posibles de incursión de nuestros aviones, es decir, la sorpresa ya no existía, además era lógico esta defensa pues debían recuperar al personal recientemente atacado; resultado de ello, podemos decir, un error de planificación y de decisión de la Fuerza, fue el derribo de 3 de los 4 pilotos regresando con vida solamente el numeral 3.

Quiero destacar al grupo de camaradas con el cual compartí aquellos difíciles momentos, que marcaron para nuestra Fuerza Aérea un hecho histórico pues fue nuestro Bautismo de Fuego, la relación que se estableció, en donde siempre cada uno sumó sus conocimientos profesionales, sin tener en cuenta sus jerarquías, las que sin dudas siempre fueron respetadas de acuerdo a nuestra estructura como Fuerza Armada, pero todos de alguna manera aportamos para que el éxito de cada misión se concretara.

Un hecho que no podemos de dejar de mencionar, es que ese accionar fue la de un verdadero equipo, no solamente estaba constituido por los pilotos, sino que tambi√©n estaban comprendidos los ingenieros y mec√°nicos que eran los art√≠fices del esfuerzo, eso significaba recuperar los aviones luego del combate, de tal forma de tenerlos disponibles al inicio del pr√≥ximo d√≠a.

Lo mencionado, fue la base de lo que para nosotros fue lograr ganar la batalla aérea, en donde actuamos como un verdadero equipo y todos en defensa de nuestra querida patria, sin vacilaciones y con el convencimiento de lo que significaba para todos.

Para finalizar quiero expresar mi permanente orgullo de pertenecer a la Fuerza Aérea, unos de los pilares que tiene nuestra nación para defender nuestros derechos de cualquier agresión externa.

Asimismo, el orgullo de haber sido uno m√°s de los que tuvo el honor de luchar por nuestras Islas Malvinas, un objetivo irrenunciable.

Las nuevas generaciones debieran continuar con éste objetivo, no olvidando el esfuerzo y la entrega de miles de ciudadanos argentinos que estuvieron dispuestos a cualquier costa defender nuestra soberanía y sobre todo, el no olvidar a aquellos que no volvieron y entregaron sus vidas en pos de defender lo nuestro.

Los que no tienen √©ste sentimiento, tratando de minimizar los hechos heroicos con el olvido, la falta del sentido patri√≥tico, la falta de inter√©s en √©sta causa, como as√≠ tambi√©n desconocer esto que es ya parte de nuestra reciente historia, en la que todav√≠a tenemos la suerte de  poder escuchar el relato de los que participaron o finalmente, tratando de desprestigiar √©stos hechos heroicos anteponiendo el argumento de intereses pol√≠ticos de la √©poca, sin diferenciar ni valorar a aquellos que solamente lo hicieron por su propio convencimiento, es dar una oportunidad m√°s a aquellos que desean que nuestra querida naci√≥n no sea grande y respetada por todos.

El olvidar y no saber valorar nuestra propia historia, es estar destinado al fracaso.

Brigadier (R) VGM Leonardo Carmona

 

Luego del conflicto, en 1991 el Brigadier Carmona fue condecorado por el Congreso de la Naci√≥n como Veterano de Guerra por la Ley 23.118 y en 1993 por la Ley 24.229 de Presidencia de la Naci√≥n, con la medalla de Heroico Valor en Combate.

Su carrera transcurrió con:

1983-86: v Brigada Aérea Villa Reynolds, San Luis. Jefe de Sección Skyhawk A-4B. Jefe de Escuadrilla e Instructor de Vuelo Avión Skyhawk A-4B/C. Comandante Avión IA-50 Guaraní.

1987-88: Primer Teniente: IV Brigada Aérea Los Tamarindos, Mendoza. Instructor de Vuelo. Curso de Estandarización para aviadores de combate. Avión Morane Sounier-760 Paris. Jefe de Escuadrilla.

1988-1993: Capitán: IV Brigada Aérea Los Tamarindos, Mendoza. Instructor de vuelo. Curso de estandarización para aviadores de combate. Avión IA-63 PAMPA. Jefe de Escuadrilla.

1994-95. Capitán. Escuela Superior de Guerra Aérea. Edificio Cóndor. Curso Oficial de Estado Mayor.

1996-99: Mayor. IV Brigada Aérea Los Tamarindos Mendoza. Instructor de vuelo. Avión CESSNA-182. Jefe de Escuadrón. Curso de Estandarización para aviadores de combate AI-63 PAMPA.

2000-2004: Vicecomodoro: Comando de Operaciones Aéreas. Edificio Cóndor Buenos Aires. Departamento de planes y programas.

2005-2007: Comodoro. Rep√ļblica de Ecuador. Agregado A√©reo Adjunto a la Embajada Argentina.

2007-2009: Comodoro. Dirección General de Personal Edificio Cóndor Buenos Aires. Jefe del Departamento Administración Personal Militar.

2010: Comodoro: V Brigada Aérea Vila Reynolds, San Luis. Jefe de Brigada.

  1. Brigadier. Dirección Gral. de Personal y Bienestar. Edificio Cóndor. Bs As.

Subdirector general.

Quiero agradecer profundamente al Brigadier Leonardo Carmona, la realizaci√≥n de esta entrevista, que constituye una genuina  fuente de informaci√≥n para trabajar en el aula nuestra reciente historia.

Nuestros pilotos  han dejado un legado rico en  valores, habiendo logrado la admiraci√≥n de todos los que fuimos testigos de esta guerra e incluso del propio enemigo, por la magnanimidad de los actos realizados en su  bautismo de fuego.

A todos los ‚Äú Halcones de la Fuerza A√©rea Argentina‚ÄĚ a los que no regresaron y a los que est√°n entre nosotros, deseo expresarles mi PROFUNDA GRATITUD   POR TANTA ENTREGA DE AMOR  A ESTE MARAVILLOSO PA√ćS Y HACERNOS SENTIR ‚ÄúORGULLOSOS DE SER ARGENTINOS‚ÄĚ. SIEMPRE LOS RECORDAREMOS, COMO GRANDES PATRIOTAS DE NUESTRA HISTORIA.

                                                                   

Trabajo de Investigaci√≥n realizado por la Profesora Edith Fern√°ndez

Luis Satini

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