El escuadrón VYCA

El Comodoro Juan Carlos Romero, que era primer teniente de la Fuerza Aérea cuando comenzó el conflicto del Atlántico Sur con los británicos en 1982, hizo toda la guerra en el escuadrón de radaristas, en el área de Puerto Argentino.

“Yo formaba parte del Escuadr√≥n VYCA Malvinas, que como todas las unidades se fue preparando en los √ļltimos d√≠as de marzo de 1982 y cuyo jefe era el entonces mayor Miguel Angel Silva”.


La preparaci√≥n del escuadr√≥n de Vigilancia y Control del Aeroespacio (VYCA) se hizo previendo un despliegue al sur. “Nosotros ven√≠amos desde hace tiempo haciendo este tipo de pr√°cticas en la zona de R√≠o Gallegos, en Santa Cruz y √©sta fue encarada tambi√©n como si fuera un despliegue com√ļn”, relat√≥.

No lo era. Después de varios días de espera, el 1 de abril a la noche fueron a Palomar, despegaron en vuelo y pasada la medianoche llegaron a Comodoro Rivadavia. Antes de salir de Palomar ya habían sido informados de que irían a Malvinas.

“Nosotros hicimos el cruce en el segundo H√©rcules que entr√≥ a la isla, donde aterrizamos aproximadamente a las 16.30 con parte del equipamiento; el resto de los equipos llegaron unos d√≠as despu√©s”, cont√≥ Romero.


En tanto, buscaron la posición más favorable para instalar el radar cuando llegase todo el equipamiento y eligieron una lomada en el aeropuerto, desde donde durante 10 días dieron apoyo a las aeronaves que iban llegando con pertrechos y tropas.

El traslado. “Despu√©s llevamos el radar hacia un extremo del pueblo, en lo que fue nuestro punto de operaci√≥n definitivo. En la lomada que ocupamos inicialmente dejamos un se√Īuelo con caracter√≠sticas muy parecidas, entre ellas la distancia a la antena”, detall√≥.

Cerca de la instalaci√≥n real “alquilamos dos casas para el alojamiento de soldados, suboficiales y oficiales, porque el radar es un sistema en el que trabaja todo el mundo integrado: unos son controladores, otros son apoyo a los controladores y otros los que dan el mantenimiento”, indic√≥.


Romero compar√≥ a los radaristas con una tripulaci√≥n “que en vez de ir en un avi√≥n est√° en un sistema de control del espacio a√©reo, en un radar que recibe toda la informaci√≥n, la analiza, la procesa y se la pasa al centro de informaci√≥n y control, que es el que tiene el control de las operaciones a√©reas dentro del teatro”.

“Nosotros mantuvimos el apoyo y control de todas las aeronaves y el desplazamiento de tropas y pertrechos a la isla hasta el bombardeo del 1 de mayo”, realizado por un avi√≥n Vulcan de los ingleses que entr√≥ a la isla y vol√≥ sobre el aeropuerto.

Una de las bombas cay√≥ precisamente sobre el se√Īuelo que hab√≠an dejado en la primera ubicaci√≥n, del que no qued√≥ nada, mientras el escuadr√≥n segu√≠a operando el radar lejos del lugar del bombardeo.

Vigilancia y control. La función básica del radar que operaban (un Westinghouse W430) es la vigilancia y el control del espacio aéreo y el guiado de las aeronaves propias. En situaciones de guerra, también hace el control del tránsito aéreo.

“Nosotros empezamos a operar con nuestros vectores el mismo 1 de mayo, cuando se inicia el ataque nuestro, en respuesta al segundo ataque de los ingleses, ya sobre el aeropuerto y las distintas unidades que estaban en sus alrededores”, explic√≥ Moreno.

El segundo ataque fue detectado porque ven√≠a de los buques, con ca√Īoneo naval y aeronaves. Ese d√≠a tambi√©n fue el bautismo de fuego de los aviones propios que volaron desde el continente para tratar de repeler a buques y aeronaves de los ingleses.


“Cuando los aviones nuestros llegan a la isla, el aeropuerto estaba siendo blanco de un ca√Īoneo. Por la acci√≥n de nuestros aviones, las naves de ellos se meten de nuevo al mar y quedan en el ataque las escuadrillas de sus Harrier, las PAC, como les decimos nosotros, patrullas a√©reas de combate”.

En tanto, al radar de la Fuerza Aérea se había agregado un Cardion del Ejército, que fue ubicado más afuera.

“En esos primeros combates este radar fue puesto fuera de servicio por el impacto de un ca√Īonazo en el generador, pero con nuestra colaboraci√≥n, como unidad mayor, junto a la gente del Ej√©rcito logramos ponerlo nuevamente en servicio y se lo traslada al otro extremo del pueblo”, relat√≥ Romero.


El oficial de la Aeron√°utica se√Īal√≥ adem√°s que con “ellos (los radaristas del Ej√©rcito) hubo muy buena relaci√≥n y cuando nosotros hac√≠amos peri√≥dicos mantenimientos al radar, oper√°bamos con el de ellos. Ellos, igual que nosotros, ten√≠an comunicaci√≥n directa con el centro de informaci√≥n y control”.

“Trabajamos tambi√©n con la gente de artiller√≠a de la Armada, que hab√≠a llevado misiles embarcados para operarlos desde tierra, porque el radar nuestro tiene una facilidad que es descentrar su giro en la pantalla para ponerle la posici√≥n del misil” y pod√≠a detectar blancos navales “con la inversi√≥n t√©rmica de la ma√Īana o la tardecita”, a√Īadi√≥.

Esta cooperaci√≥n permiti√≥ a los artilleros de la Armada impactar con un misil en una de las fragatas inglesas que ca√Īoneaban Puerto Argentino. “O sea, todos los que est√°bamos ah√≠ ten√≠amos un mismo objetivo”, destac√≥ Romero.

Hasta el final. De ese modo combatieron hasta la rendici√≥n, el 14 de junio de 1982. “Despu√©s, estuvimos prisioneros todos en el aeropuerto y, en el momento de la evacuaci√≥n, la mayor parte salimos en el buque “Bah√≠a Para√≠so” de la Armada, mientras que el mayor Silva, otros oficiales y un soldado quedaron como prisioneros un mes m√°s”.

En cuanto al destino del radar que operaban, tras la rendici√≥n, “con todo el dolor del alma les dimos a las plaquetas con un hacha para inutilizarlas. Tambi√©n le pusimos √°cido. Despu√©s supimos que lo llevaron a Inglaterra y lo pusieron en servicio, seguramente pidi√©ndole a Westinghouse las partes que faltaban”, complet√≥.

Testimonio del Comodoro Juan Carlos Romero, ex primer teniente de la Fuerza Aérea.

Las fotos, material de archivo y textos exhibidos en www.3040100.com.ar son propios o han sido autorizados por los autores con mención de los mismos. Por eso advertimos que todo el material a utilizar de www.3040100.com.ar tiene propiedad intelectual, propia o de terceros, solicitando previamente su uso y mencionado los créditos, recordando las disposiciones de la Ley 11723, sus complementarias y modificatorias.
http://www.argra.org.ar/web/asociacion/ley-de-autor.html

Volver atrás

|